LA ÚLTIMA ACTIVIDAD PÚBLICA DE DON ERNESTO CAPUANO

El día sábado 16 de febrero de 2008, en los amplios salones de conocido
centro de convenciones de la Colonia Roma, en la ciudad de México, se
llevó a cabo la Reunión Anual del Partido Popular Socialista (PPS). A ese
acto asistió como observador e invitado de honor, el licenciado Ernesto
Capuano del Vecchio. El partido en referencia fue fundado en 1948 por el
carismático y legendario dirigente obrero Vicente Lombardo Toledano,
destacado pensador socialista con quien el licenciado Capuano tuvo una
larga amistad.

Durante la reunión, presidida por el Secretario del PPS y el Director del
Instituto de Estudios Políticos Vicente Lombardo Toledano (señores
Manuel Fernández Flores y Néstor García Sánchez, respectivamente), se
rindió un significativo homenaje al lic. Capuano. Los asistentes conocieron
y se congratularon de la iniciativa que había tomado el Colegio de
Abogados de Guatemala (CAG) para proponer ante el Consejo Superior
Universitario de la Tricentenaria Universidad de San Carlos de Guatemala,
el otorgamiento de un Doctorado Honoris Causa para el lic. Capuano. Las
siguientes fotografías corresponden a dicho evento.

El licenciado Capuano con el secretario general del PPS, don Manuel Fernández Flores.

Con la señora Fernández, esposa del Secretario General del PPS.

 
Con los doctores Abel Orgaz y Esperanza Fujigaki Cruz, del Instituto de Estudios Políticos Vicente Lombardo Toledano y la UNAM, respectivamente.

El Exilio Guatemalteco en México

Artículo de Ernesto Capuano
México Centro de Estudios Históricos del Porfiriato en: Nuestra Historia no. 42 tomo IV p. 44-47.

ver aquí

 

Dos nonagenarios hermanados (I)

En la tierra del Quetzal nacieron en el primer cuarto del siglo XX dos varones, uno de ellos en la ciudad de Quetzaltenango, a principios de la Primera Guerra Mundial (1914), Ernesto Capuano del Vecchio, descendiente de familias acomodadas italianas. Y, el otro, quien estas líneas escribe, Alfonso Bauer Paiz, nacido a fines de esa misma Guerra Mundial, en el año del Armisticio (1918), quien vio la primera luz en una temblorera construida, después de los terremotos de diciembre de 1917 y enero de 1918, en la ciudad capital, en los alrededores de la Plazuela 11 de Marzo, descendiente de familia alemana, salvadoreña y guatemalteca, también acomodadas.

Cuando yo ingresé a la facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales (más conocida, entonces, como escuela de Derecho de la Universidad Nacional de Guatemala), fue en el memorable aciago año del inicio del alzamiento falangista acaudillado por Francisco Franco, en contra de la República española, y de la primera reelección del déspota presidente de Guatemala, general Jorge Ubico.

En la escuela de Derecho nos conocimos Ernesto y yo, pero en esos años no intimamos, más que todo porque él era un estudiante de grados superiores y yo, apenas, un reciente ingresado al nivel de preparatoria. Ernesto era ya un opositor declarado y actuante contra el régimen ubiquista - del mismo sello colonial racista y esclavizante del pueblo indígena y sirviente de la oligarquía nacional y del Imperio del Banano-, y corría peligro su vida y tuvo que salir al exilio a México, en 1938.

Neto llega al México todavía revolucionario, cuyo presidente era el general Lázaro Cárdenas, quien dirigió el proceso de Reforma Agraria que liberó al campesinado de su país e impulsó la industrialización del mismo, así como nacionalizó la industria del petróleo, conforme a su política nacionalista y antiimperialista. Aunque con la pesadumbre del destierro, Neto no se podía sentir mal en México, porque él, que ya de Guatemala había salido siendo un estudioso de la filosofía del materialismo histórico y un admirador de los ciudadanos guatemaltecos marxistas, a quienes Ubico fusiló o mantuvo en prisión durante los 14 años de su gobierno tiránico. Me refiero a los dirigentes sindicalistas Antonio Obando Sánchez, el hondureño Juan Pablo Wainwriht (fusilado) el abogado Miguel Ángel Vásquez y a ciudadanos democráticos antidictatoriales:
En 1945, el presidente de la República, Dr. Arévalo, sufrió un accidente automovilístico que lo incapacitó temporalmente. Algunos de los dirigentes del Frente Popular Libertador y del Partido Renovación Nacional, temerosos de que el Jefe de las Fuerzas Armadas, coronel Francisco Javier Arana, interrumpiera la constitucionalidad administrativa, fueron a plantearle que él sería el próximo presidente de la República, y Arana les aceptó, pero puso de condición que se le garantizase el cumplimiento de ese compromiso mediante la disolución de los dos partidos Frente Popular Libertador y Renovación Nacional. Aceptaron y así nació el Partido de Acción Revolucionaria (PAR), al cual consideró "su partido" el Jefe de las Fuerzas Armadas.

Al restablecerse el Dr. Arévalo, maniobró para que se restablecieran el FPL y RN. Pero, en el FPL habíamos varios que ya NO queríamos abandonar el PAR, porque reconocíamos que ese partido unitario se había fortalecido con la repatriación de exiliados guatemaltecos marxistas que ya habían planteado la necesidad de robustecer el inicial movimiento de organización de la clase trabajadora y de realizar una reforma agraria que terminase con las relaciones semi-feudales de producción en el campo, compañeros de la calidad de Luis Cardoza y Aragón, Alfonso Solórzano, Carlos Arias, los hermanos salvadoreños Cuenca, y nada menos que ERNESTO CAPUANO DEL VECCHIO, todos revolucionarios marxistas. Sin embargo esos pocos terminamos cediendo y reingresamos al FPL.

De mi parte, ese error fue enmendado años después, ya que volví a poder estar en la misma organización política con Ernesto Capuano, pues por poco tiempo habíamos sido ya entrañables compañeros políticos en el PAR y esto fue, durante el segundo Gobierno de la Revolución, cuando, en alianza con el PGT, nos unimos varios grupos de la Revolución: el que fundó el Partido Socialista, cuyo dirigente fue Augusto Charnaud Mc.Donald, el del FPL ya disuelto, el de Renovación Nacional Socialista, cuyo Secretario General era Jaime Díaz Rossoto, y el grupo de veteranos comunistas integrado por Alfonso Solórzano, Luis Cardoza y Aragón y, por supuesto, Neto, con quien compartimos responsabilidades en el proceso de Reforma Agraria, al cual serví yo como Gerente del Departamento de Fincas Nacionales, al iniciar la aplicación del Decreto 900 en fincas del Estado y como Presidente Gerente del Banco Nacional Agraria, (BNA), en tanto que NETO servía al mismo tiempo en el Departamento Agrario Nacional y como miembro de la Junta Directiva del BNA, y en nuestro trabajo nunca tuvimos una desavenencia, porque siempre actuamos de acuerdo y con indeclinable voluntad política para alcanzar las metas de la transformación agraria del país y la construcción de una economía nacional independiente y ya industrializada, en la que los principales beneficiarios fuesen las clases proletarias obreras y campesinas, entonces felizmente aliadas.

Después de la renuncia del presidente Arbenz, tuvimos que salir al exilio en México, que para mí fue de tres años (1954-1957) y para NETO hasta el día de su muerte. En ese período ambos fuimos miembros de la Unión Patriótica Guatemalteca (UPG), en la que nos habíamos organizado los exiliados revolucionarios. Uno de los centros de nuestras constantes reuniones era el departamento de Neto en la Calle Bucarelli, acogidos con camaradería por la feliz pareja CARMELA Y NETO y en el mío, en la Colonia Narvarte.
La colectividad exiliada fue siempre atendida por dos compañeros, uno médico, Salvador Piedrasanta, pediatra, que cuidó siempre la salud de nuestros pequeños hijos y NETO que se dedicó a ayudar a cuanto desterrado hubiese, guatemalteco o de cualquier país del mundo, para resolver problemas con las autoridades mexicanas de Migración y nunca cobraron por sus valiosos servicios.

Yo también, como Miguel Ángel Albízures, comparto su adhesión a una opinión de Carlos Figueroa Ibarra relacionada con la vida de NETO, que dice:
"Nunca conocí a un hombre más inmune a las vanidades y más desinteresado con respecto a los bienes materiales" (Véase La Hora, del 7/5/08).
Abono también la sentencia de M.A. Albizures, que refiriéndose a la negativa de NETO a aceptar la Orden del Quetzal que le ofrecía el presidente Alfonso Portillo, junto con una pensión vitalicia, escribió: "pensando como pensaba, (refiriéndose a NETO) mal podría aceptar la ayuda de un gobierno neoliberal poco o nada preocupado por el futuro del pueblo" ( Véase elPeriódico, de 8/ 5/ 08)

Además NETO, siempre, y sobre todo en los últimos años de su vida se avino con dignidad a su pobreza, al punto que se disculpó por no aceptar el ofrecimiento que, por iniciativa de Mario Monteforte Toledo, se le hiciera hace algunos años, de venirse a Guatemala, a convivir dos meses, primero, en el hogar de Mario y después en los de cuarenta compañeros más, todos viejos amigos suyos. Estoy seguro que no aceptó, porque NETO nació para servir y no para ser servido.

¡ERNESTO CAPUANO DEL VECCHIO ES CIUDADANO HONRA DE LA PATRIA Y DE LA UNIDAD DE LOS REVOLUCIONARIOS DEL MUNDO!

Falta la segunda entrega (¿o serían más?)

Alfonso Bauer

Viaje de Ernesto Capuano del Vecchio a Guatemala

Principales actividades realizadas del 20 al 31 de Marzo de 2007.

Este recuento se basa en la información proporcionada por los compañeros
que apoyaron a Ernesto Capuano en el desarrollo de su agenda de trabajo.
No obstante y como siempre, la responsabilidad del texto es del autor.

Introducción
Como recordarán, a finales de febrero de este año decidí invitar a Ernesto Capuano para que viajara conmigo a Guatemala, a donde iba a viajar por razones de trabajo. Sin embargo, es una iniciativa deudora de otros compañeros que, movidos por el cariño que le tenemos a Neto, venimos comunicándonos nuestra preocupación por su situación anímica del último tiempo, dominada por los problemas físicos que Neto empieza a tener para despla-zarse y la consecuente reclusión en su departamento y la soledad que de ello se deriva, restándole el vigor que siempre lo ha caracterizado, aunque no su siempre incisiva lucidez. Sobre todo, es una iniciativa que sólo pudo realizarse con el concurso del sin número de amigos, correligionarios y simpatizantes de Neto que se sumaron a ella.

Además de lo anterior, nos motivaba la preocupación por el efecto negativo que ha tenido para Neto, en las condiciones actuales de vida, el regreso de muchos de los guatemaltecos que antes vivían en México y la disminución consecuente de las condiciones de información, intercambio y participación en la vida política guatemalteca que antes había. Igual-mente conversamos sobre la mejor manera de hacer realidad el interés de Neto por volver a Guatemala y contribuir a la unidad de la izquierda. Alguna vez conversamos en distintos momentos con Rodolfo Córdoba y con Julio Gómez de lo bien que podría hacerle un viaje a Guatemala (“darse un chapuzón de país”), además de poder explorar las posibilidades de su regreso definitivo.

A partir de que Neto aceptó la invitación, lo más apremiante fue asegurar la realización de las actividades que le interesaba tener, básicamente, reuniones con amigos cercanos y con algunas personalidades de la política guatemalteca. Pero, sobre todo, había que garantizar las condiciones mínimas de alojamiento y atención a su salud, ya que a los 92 años tiene un tratamiento médico que requiere de la toma de medicamentos en cantidades y horas específicas; además, requiere apoyo para bañarse, pues en dos ocasiones perdió el equilibrio, vestirse y desplazarse, ya que le cuesta subir y bajar escaleras, así como entrar y salir de cualquier vehículo. Así, también, era necesidad de que Neto tuviera un panorama básico de lo que ocurre en Guatemala, particularmente en el marco de la coyuntura electoral.

Por todo ello fue clave la participación de varios amigos que viven en Guatemala, México y los EEUU, a los que les escribí el 27 de febrero, vía correo electrónico, planteándoles la iniciativa y la posibilidad de que (me) le echaran una mano a Neto para hacer realidad el viaje. Tres de ellos me respondieron con presteza y de manera positiva y me ayudaron a ampliar el directorio, además de constituirse en una suerte de “equipo coordinador” del viaje, el cual estuvo formado inicialmente por Miguel Ángel Albizures, Rafael Herrarte y Harvey Taylor, si bien muy pronto se sumaron Ruth del Valle, Ximena Morales, Edgar Celada, Humberto Espinoza y otros muchos compañeros que permitieron que se dieran las condiciones óptimas para que el viaje cumpliera  con sus objetivos más allá de lo esperado.

Hay que destacar, además, el apoyo recibido de la Asociación de Mujeres en Solidaridad (AMES), que fue fundamental para ofrecerle a Neto un alojamiento y cuidados llenos de afecto. Así, también, la solidaridad de amigos y compañeros como Alfonso Bauer y Rafael Piedrasanta que siempre estuvieron atentos al desarrollo de la visita o Megan Thomas, quién puso a disposición de Neto su departamento y Thelma Gómez Taracena, quién buscó facilitar su alojamiento y nos contactó con Edgar Celada. Así, también, Guayo Velásquez y su iniciativa para que Neto sea contratado por la Universidad para dictar sus memorias, contando con el apoyo de Óscar Peláez y Antonio Mosquera y el interés de muchos, como Mario René “Remachón” Chávez o Iduvina Hernández que busca que se le otorgue el Doctorado Honoris Causa, incluyendo el importante apoyo brindado por Ximena Morales para recolectar las firmas de apoyo que se necesitan.

En México fue importante la participación de doña Irma Checa, quién está a cargo de su atención desde 1995 y contribuyó a que Neto aceptara la invitación y, además, me proporcionó toda la información necesaria para evitar algún contratiempo, sobre todo en términos de su salud, y lo acompañó a un chequeo médico previo a hacer el viaje, el cual confirmó que Neto se encuentra bien de salud, excepto los achaques físicos relacionados con su desplazamiento y una ceguera incipiente. A esos aportes se suman los de Thelma Taracena y Julio Gómez, Mario René y Ximena Matute, Manuel Ángel Castillo, Carlos Figue-roa y Hugo Ventura, cuya participación fue clave para concretar el viaje. Así, también, el apoyo económico recibido de Juan Fratti y Julio y Randolfo Pereira desde Canadá y de Raúl Molina desde los Estados Unidos. A todos y cada uno de ellos mi profundo agradecimiento y en especial el de Neto, quién así lo ha manifestado todas las veces que se toca el tema.

Una idea de las dimensiones de estos apoyos recibidos se puede tener si se considera la ampliación exponencial que tuvo el número de personas que de una manera u otra se sumaron y participaron en la iniciativa. Así, por ejemplo, el primer correo electrónico que en-vié apenas si incluía a seis personas y en este momento, el listado que tengo alcanza un total de 109 direcciones electrónicas, además de muchos otros que no figuran en la lista por carecer de tal servicio o porque no pude obtener la dirección en referencia. Aquí hay que destacar que poco más de la mitad de ese listado es resultado de las gestiones de Ximena Morales en torno a la petición de que la Universidad le otorgue el Doctorado Honoris Causa a Neto.

Otra manera de valorar esos apoyos es en relación a los depósitos recibidos en las cuentas de ahorro que abrí en México y en la de Guatemala, además de que los gastos de alimentación y movilización de Neto, cuando asistió a diversas actividades, corrieron por cuenta de quienes solidariamente se hicieron cargo de su traslado o fueron quienes lo invitaron. Al 14 de abril, el estado de las cuentas era:
• Ocho depósitos recibidos en México: $12,300.00 pesos mexicanos.
• Dos depósitos recibidos en Guatemala: Q1,230.00; aproximadamente, a $1,783.00 pesos mexicanos.
• Además, Neto recibió directamente US$200.00, aproximadamente unos $2,200.00 pesos mexicanos.
Con los depósitos recibidos se reembolsaron pagos realizados por un total de $6,601.00 pe-sos mexicanos:
• Boleto aéreo: US$412.00 (aproximadamente $4,650.00 pesos mexicanos).
• Alojamiento, alimentación y atención médica brindados por AMES durante diez días: Q1,200.00 (aproximadamente $1,800.00 pesos mexicanos).
• Taxi del aeropuerto al departamento de Neto: $152.00.
Todo ello reportó un saldo favorable de $7,482.00 pesos mexicanos, el cual entregué a Neto, en efectivo, el 23 de abril. Con anterioridad le había entregado un cheque, pero me manifestó que se le dificultaba cambiarlo. Hay que subrayar que el contar con este saldo es importante para Neto, pues no cuenta con ingresos fijos para su subsistencia y por eso todavía mayor su agradecimiento al apoyo recibido en torno al viaje.

Finalmente, quizás el mejor indicador de los resultados benéficos que tuvo el viaje sea la elevación del estado de ánimo de Neto, tal como lo constataron quienes le hablaron por teléfono o lo visitaron a su regreso. Sin duda, la calidad y el número de las actividades que desarrolló y la oportunidad que tuvo de intercambiar con amigos, simpatizantes y correligionarios sobre la situación de Guatemala, además de recibir el afecto de quienes se entrevistaron con él o que se lo encontraron, en medio de la sorpresa y el regocijo, en alguno de los eventos a los que asistió son los factores esenciales de ese cambio. Ahora, lo impor-tante es no perder el empuje y lograr que se concrete el sueño de Neto de regresar a vivir a Guatemala, además de que mantener la comunicación con él por teléfono, escribiéndole a su casa o visitándolo.

En total, se agendaron 28 actividades, de las cuales Neto no pudo atender o ya no se lleva-ron a cabo cuatro [Ver calendario adjunto]. Ello permitió que Neto tuviera contacto con unas 207 personas (8.6 en promedio de las 24 actividades realizadas), además de convivir y departir con un número mayor, especialmente en eventos como las presentaciones de libros y otros similares. La síntesis que sigue, a un mes de iniciado el viaje, busca reflejar esa riqueza y se complementa con la semblanza sobre Neto que se adjunta.

Nota: A quienes tomaron fotos en las distintas actividades, les solicito me las envíen por correo electrónico o si lo desean, se las envíen directamente a Neto, mediante correo postal.

Martes 20
El viaje lo iniciamos Ernesto Capuano y yo el martes 20 de marzo. Doña Irma Checa estuvo atenta a los preparativos, pese a haber sido hospitalizada de emergencia el día anterior, aunque no fue necesario que se quedara internada. Julio Gómez nos llevó al aeropuerto de la Ciudad de México y apoyó en todo el trámite de documentación y salida; su participación fue inestimable.

Estuvieron a recibirnos en el aeropuerto “La Aurora” Miguel Ángel Albizures, Rafael Herrarte y Harvey Taylor. Con ellos nos trasladamos a la sede de la Asociación de Mujeres en Solidari-dad (AMES); allí llegaron más adelante Ruth del Valle y Edgar Celada. La recepción del personal de AMES fue cálida y llena de cariño, lo cual fue una constante a lo largo de los diez días que Neto estuvo ahí alojado y se constituyó en factor esencial para el los buenos logros del viaje. Además, lo visitó Alfredo de León y todos juntos revisamos la agenda y la distribución de responsabilidades para su cumplimiento.

Miércoles 21
Este día lo acompañé yo. La primera actividad fue el almuerzo con sus amigos de siempre Rafael Piedrasanta y Alfonso “Poncho” Bauer y Miriam Colón, en la casa de éstos. Juntos intercambiamos sobre la situación nacional y en particular, sobre la coyuntura electoral; destacó la preocupación que hay por las dificultades que existen para lograr la unidad de la oposición y los enormes retos que para la izquierda democrática presenta la coyuntura guatemalteca. La hija de Miriam, Rita María Aguilar, y una de sus compañeras de estudio le hicieron una entrevista a Neto y tomaron fotos de este maravilloso encuentro.

Por la tarde se sostuvo una reunión con diputados de la bancada MAÍZ-URNG: Alba Estela “Lola” Maldonado, María Reinhardt, Alfredo de León y Víctor Sales.  No pudieron asistir Jorge Mario “Remachón” Chávez y Rolando Morales. Estuvo presente Rafael Piedrasanta, asesor de la bancada, y Rafael Herrarte. Los diputados expusieron los retos que enfrentan para hacer avanzar el proyecto popular y los Acuerdos de Paz; en este último caso hay muchos atrasos, por ejemplo, en cuanto al tema agrario. A ello se suman los poderes paralelos que se están gestando entre sectores militares y económicos reaccionarios y el narcotráfico; la presencia de servicios de policía particulares cuyo efectivos cuadriplican a los de la Policía Nacional y no tienen controles estatales efectivos; así como los feminicidios y el asesinato de jóvenes, especialmente en este último caso de integrantes de las “maras”, por lo que es importante la Comisión de Investigación de Cuerpos Ilegales (CICIG) y se hace necesario combatir la idea de que quién infringe la Ley puede ser castigado al margen de ésta mediante, aún, la propia intervención de los cuerpos de seguridad del Estado que están, precisamente, para cumplir y hacer cumplir esas leyes, lo que se suma a la presencia militar de los EEUU en el territorio nacional, mediante el Plan “Maya-Jaguar”, aprobado por el Congre-so ya en dos ocasiones. Finalmente, plantearon estar abiertos a la unidad de la izquierda en torno a una candidatura única, pero que no encuentran mayor receptividad en las agru-paciones Winaq y
Encuentro por Guatemala que postulan a Rigoberta Menchú.

Al final del día se asistió a la presentación del libro Espacios diversos, historias en Común. México, Guatemala y Belice: La construcción de una frontera, publicado por la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, la cual se llevó a cabo en el auditorio del Centro Cultural “Luis Cardoza y Aragón” de la Embajada mexicana. Al final del acto, Ernesto Capuano recibió un saludo especial, afectuoso y enaltecedor del compatriota Manuel Ángel Castillo, coautor del libro con los mexicanos Mónica Toussaint y Mario Vázquez.

Jueves 22
Almuerzo con representantes del Movimiento Nacional por los Derechos Humanos (MNDH) y la Asociación Comunicarte para conocer su labor y la situación que vive el pueblo de Guatemala, la que se mantiene sin mayores cambios en términos económicos y sociales y se le suma el aumento de la violencia “común”. Estuvieron presentes Chely Azmitia, María Martín, Luisa Pineda, Erenia Vanegas, Arturo Albizures, Manuel Coguox, Boris Hernández y Julio Rosales. Lo acompañó Miguel Ángel Albizures.

Reunión con Rigoberta Menchú, candidata a la presidencia de la República por la agrupa-ción Winaq y Encuentro por Guatemala. Lo acompañaron Rafael Piedrasanta, Miguel Ángel Albizures y Gilberto Castañeda. No pudo estar presente Nineth Montenegro. Rigoberta le expresó a Neto el cariño que le tiene, recordaron el apoyo que éste le brindó para su nominación al Premio Nobel de la Paz y su compañía al momento de recibir el premio Estocolmo, Suecia. Neto le expresó a Rigoberta la importancia que a su parecer tiene la unidad de las fuerzas opositoras, no sólo en el período electoral sino también después de éste. A su vez, Rigoberta le explicó el enorme reto que significa lanzarse a la presidencia, dados los requisi-tos formales y de representación que incluye el proceso electoral, así como las dificultades que se tiene para lograr dicha unidad dentro de la política amplia de alianzas que ella está impulsando.

Finalmente, ya no fue posible asistir a la Lectura polifónica de Otto-René Castillo; evocación luctuosa, que se llevó a cabo en el Centro Cultural “Luis Cardoza y Aragón” de la Embajada de México. Conforme al programa, se contó con la participación de más de 18 poetas que leyeron la obra de este revolucionario de siempre y con los trovadores Fernando López y Alejandro Arriaza y el Coro de Cámara de “La Capilla del Valle de Guatemala”. Convocaron Letra Negra Editores y el Colectivo Poético de Coordinación.

Viernes 23
Almuerzo en el restaurante “Arrin Cuan”. Asistieron Rafael Herrarte, Harvey Taylor y Gilberto Castañeda. Así, también, Xochitl Mendoza y Alfredo de León. Integrantes del Comité de Huelga leyeron el boletín a los comensales e hicieron la tradicional colecta de apoyos económicos.

Visita al Hipódromo del Norte y al Mapa en Relieve cuyo diseño y construcción estuvo a cargo del Ing. Vela, originario de Quetzaltenango. Lo acompañó Gilberto Castañeda.

Reunión con el diputado Mario René “Remachón” Chávez y asistencia al cambio de Junta Directiva del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala (CANG) en el antiguo edificio de la Facultad de Derecho, donde estudió Capuano, ahora Museo de la Universidad de San Carlos (MUSAC). Lo acompañó Gilberto Castañeda.

En la reunión con Mario René se recordaron los tiempos en que éste colaboró con Neto en la atención a los trámites migratorios de los exiliados y refugiados guatemaltecos y de otros países de América Latina en México, así como de su presencia en el XIII Congreso Latinoamericano de Sociología celebrado en Antigua Guatemala en noviembre de 2001, presidido por Guayo Velásquez, entonces Decano de la Facultad de Economía. En esa oportunidad se le rindió homenaje a Neto por su trayectoria revolucionaria y su aporte solidario a los perseguidos políticos; fue muy significativo que en ese evento participaron científicos sociales que en algún momento recibieron el apoyo desinteresado de Neto y así se lo recordaron y volvieron a agradecer.

Sábado 24
Convivio con viejos y jóvenes huelgueros en las instalaciones de los Colegios Profesionales, zona 15. Lo acompañó Edgar Celada y su hija Diana. Aquí, Neto tuvo la oportunidad de departir con amigos y simpatizantes, con el Rector de la Universidad de San Carlos, Estuardo Gálvez Barrios y con Oscar Peláez, a quien el Rector comisionó para atender todo lo relativo a Neto. Al inicio del acto huelguero, Mario René Chávez hizo una breve presentación y semblanza de Ernesto Capuano. Varios de los participantes, entre ellos dos reyes feos, dedicaron su número artístico (huelguero) a Neto.

Domingo 25
Convivio con amigos y correligionarios en la casa de María Eugenia Solís y César Reyes. Lo acompañó Humberto Espinoza. Asistieron poco más de 35 personas y se le rindió un emotivo homenaje; desde su llegada con la entonación de “La Internacional”, hasta el final de la tarde, cuando varios de los asistentes tomamos la palabra para manifestarle nuestro cariño y reconocimiento. Fue un ambiente plural, propio de la posición unitaria que Neto ha mantenido por siempre. En esa oportunidad, Eduardo Velásquez planteó las gestiones que se realizan para que la Universidad contrate a Capuano para que dicte sus memorias, las cua-les abarcan desde el ascenso de la dictadura ubiquista y el proyecto revolucionario impulsado a partir del 20 de Octubre de 1944, hasta nuestros días, pasando por la rica experien-cia de la expropiación petrolera, la reforma agraria y la lucha por la democracia en México, además del apoyo legal que le brindó a los exiliados y refugiados guatemaltecos y de toda América Latina lo que lo ubica en el ejercicio directo del derecho internacional y sus múltiples vínculos con la defensa de los derechos humanos y la promoción de la paz, entendida en sentido integral, es decir, como el logro de condiciones necesarias (políticas, económicas y sociales) para que no haya guerra y no la mera y simple ausencia de ésta.

Lunes 26
Visita a los archivos históricos de la Policía Nacional y entrevista con el equipo a cargo de su sistematización y análisis. Lo acompañó Alberto “Tico” Fuentes, integrante del mismo. Aquí Neto pudo conocer del importante trabajo que se realiza con el hallazgo de información sobre la represión en Guatemala contenida en dichos archivos que derivó de los trabajos históricos que viene realizando Ediliberto Cifuentes.

Martes 27
Reunión de Gilberto Castañeda con Eduardo Velásquez, Director del Centro de Estudios Urbanos y Regionales (CEUR), de la Universidad de San Carlos para explorar las posibilidades de que ésta contrate a Neto y facilitar así que vuelva a vivir en Guatemala. Como resultado de las consultas hechas por Guayo con Antonio Mosquera, Director General de Investigaciones, y Óscar Peláez, asesor del Rector.

Se tienen tres opciones:
1. Hacerle un contrato como profesor visitante. Puede hacerse de inmediato, si bien se necesita conseguir los fondos necesarios, aproximadamente Q100,000.00 por año.
2. Hacerle un contrato como investigador. Se cuenta ya con una plaza disponible, pero requiere de diversos trámites, entre ellos, la incorporación de Neto al Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala (CANG), pues aunque concluyó sus estudios en Guatemala, debido a la persecución de la dictadura ubiquista tuvo que revalidar sus estu-dios en México y graduarse en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
3. Una combinación de las dos opciones anteriores, iniciando con la primera como fase inicial, lo que facilitaría la realización mientras tanto de los trámites para concretar la opción dos a la brevedad posible. Así, también, se tendría mejores posibilidades para hacer el trámite que permitiría que la Universidad le otorgue el Doctorado Honoris Causa con base en sus estudios y amplia experiencia profesional. En cualquiera de los tres casos, Neto contaría con alojamiento en la Residencia Universitaria, lo que le permitiría estar en contacto cotidiano con los estudiantes y profesores ahí alojados.
Reunión con estudiantes de la Facultad de Agronomía, interesados en su experiencia sobre el tema agrario. Lo acompañó Luis Roberto Orellana, Representante de la Federación de Estudiante de Agronomía de Guatemala (FEAG). Le hicieron un homenaje y le entregaron un diploma de reconocimiento firmado por Orellana y Mirna Regina Valiente, Presidenta de la Asociación de Estudiantes de Agronomía “Robin García” (AEA).

Asistencia a la presentación del libro Desarrollo capitalista, crecimiento urbano y urbaniza-ción en Guatemala, 1940-1984, de Eduardo Velásquez y participación en el convivio con que concluyó éste. Lo acompañó Gilberto Castañeda y se sumaron, entre otros, Humberto Espinoza y Otoniel Martínez, además de la atención y cariño que le brindaron a Neto el propio Guayo y su familia.

Miércoles 28
Reunión con el Dr. Sergio Fernando Morales Alvarado, Procurador de Derechos Humanos, la Licda. Dunia Tobar de Leal, Procuradora Adjunta II y varios de los asesores del Procurador, entre ellos Nidia Aguilar, Ediliberto Cifuentes, Edgar Celada, Víctor Hugo Godoy, Juan Ramón Ruiz, Jorge Santos, Rolando Yoc y Leopoldo Seizig. Lo acompañó Ruth del Valle.

Durante la reunión, el Dr. Morales explicó las funciones de la institución y las dificultades que enfrenta para darles cumplimiento, pese al carácter autónomo de ésta frente a los poderes del Estado, así como sus principales líneas de trabajo: Procuración, Investigación, Promoción y Educación en Derechos Humanos. Leopoldo Zeissig explicó el proceso jurídico que se está llevando para ayudar a buscar justicia en casos ocurridos durante el conflicto armado mediante un mandato judicial (Averiguación Especial) y los avances que se tienen con el Programa de  Búsqueda de Personas Desaparecidas. Neto, por su parte, expresó su agradecimiento por el recibimiento recibido y destacó las bondades de una institución de la cual no tenía suficiente conocimiento. Después de la reunión, la Oficina de Prensa de la PDH le hizo una entrevista.
No se pudo concretar la reunión con dirigentes sindicales.

Jueves 29
Reunión con público diverso en el Auditórium de la PDH. Lo acompañaron Ruth del Valle y Edgar Celada. En la reunión participaron unas 30 personas, entre las que se encontraban algunos guatemaltecos que estuvieron en México, como Jacobo Vargas, Flora Reynoso de la Defensoría de la Población Migrante y Desarraigada, Oswaldo Enríquez y Byron Barrera, quién estaba de visita en la PDH y se sumó al evento, quienes le expresaron a Neto su afecto y agradecimiento por el apoyo brindado en aquél país, incluso por haberle salvado la vida a más de alguno. Enríquez señaló que era hora de devolverle a Neto un poco de lo que hizo por muchos chapines y latinos en México y ofreció gestionar ante los diputados de izquierda que se le tramite una pensión vitalicia.

Edgar Celada hizo una presentación de quién era Neto e invitó a tod@s a conocer su biografía. Ruth del Valle condujo la conversación, en la cual Neto recordó algunas de sus vivencias y recuerdos, sobre todo, relacionados con la Primavera del 44, de cómo la unidad de todas las fuerzas de izquierda fue fundamental para el triunfo de la revolución, de su participación en la aplicación de la reforma agraria y subrayó que la caída del gobierno de Arbenz en 1954 fue posible por la traición del ejército y porque se había roto la unidad de los revolucionarios. También recordó cuando llegó a México por segunda vez, con cerca de mil quinientos exiliados más y, cómo se dio a la tarea de apoyarlos en sus trámites, pues como ya había vivido ahí conocía de cómo llevarlos a cabo asegurando la permanencia y evitando posibles multas y aún multas ya impuestas.

Reunión con la URNG. Lo acompañó Humberto Espinoza. Estuvieron presentes unas 25 personas, entre ellas, Silvia Solórzano, Luz Méndez, Miriam Colón, Héctor Nuila, Rolando Rosales y Alfonso Bauer. Se le hizo un reconocimiento a Neto por sus aportes a la Revolución guatemalteca, su solidaridad latinoamericanista y su permanente espíritu unitario. Al final de la misma tuvo una cena en el “Minarete” con Espinoza y Rosales.

Para este día estaba previsto un evento que habría de realizar el Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala (CANG), el cual fue promovido por Carlos Orantes Trócoli, pero, debido al reciente cambio de Junta Directiva no fue posible llevarlo a cabo.

Viernes 30
Este día lo acompañé yo. La primera actividad fue la reunión con integrantes de la Comisión Presidencial contra la Discriminación y el Racismo (CODISRA), encabezados por Alberto Mazariegos, en la sede del Foro Ecuménico, presidido por Don Vitalino Ximiloch. Fueron cerca de 13 los asistentes, entre ellos Rafael Piedrasanta que participó activamente complementado algunos de los puntos abordados por Neto; el principal interés de los asistentes era sobre la experiencia de la Revolución de 1944 y su trascendencia para el momento actual, sobre todo, en términos de la necesaria unidad de los opositores y la experiencia de desunión que se ha mostrado en los últimos años.

Almuerzo en el Restaurante “Altuna” con Gustavo Porras, quién fuera representante del Pre-sidente Arzú en las pláticas de paz que culminaron con la firma de los Acuerdos de 1996 y un activo promotor de los mismos, al considerarlos pieza clave para reencauzar el desarrollo y bienestar de los guatemaltecos.  La plática permitió profundizó en el análisis de la situación guatemalteca y su enorme complejidad, ofreciendo elementos adicionales para su interpretación. A la hora del café se sumó Eduardo Velásquez con sus tres hijos, quienes venían de participar en el desfile de la Huelga de Dolores, y Juan del Vecchio González, primo hermano de Neto, con quién no se veían desde hace 53 años, cuando éste lo acompañó a asilarse a la Embajada de México, en 1954, un acto de amor filial que lo enaltece debido a que Neto se encontraba en una lista de quince revolucionarios que la mal “Liberación” buscaba vivos o muertos; fue un encuentro muy emotivo y lleno de cariño en la que los demás fuimos mudos testigos.

Al mitad de la tarde, Neto me pidió que me comunicara con Haroldo Shetemul pues se sentía muy cansado y ya no podría atender la entrevista convenida con el diario “Prensa Libre”. Hubo un segundo intento para hacerla más tarde, pero los preparativos del viaje y la tensión del regreso a México lo impidieron. El sábado por la mañana, desde el aeropuerto, Neto intentó hablar con Harldo, pero era sábado y éste no estaba de guardia.

Reunión de cierre con integrantes del comité coordinador de la visita. Estuvieron presentes, Ruth del Valle, Rafael Herrarte y Gilberto Castañeda. Más tarde llegó Edgar Celada, quién se despidió calurosamente de Neto y este servidor.

Sábado 31
Salida a hacia México. Rafael Herrarte llevó a Neto al aeropuerto. Luego de los trámites, lo acompañé a un desayuno en una de las cafeterías del aeropuerto pues había tenido que levantarse muy temprano, sobre todo si se considera que es una persona que acostumbra acostarse tarde. Mientras esperábamos el momento del abordaje del avión, aprovechamos para que Neto se despidiera por teléfono de varios de sus amigos y correligionarios, algunos a los cuales ya no pudo ver, como es el caso ya mencionado de Haroldo Shetemul, además de Miguel Ángel Albizures, Alfonso Bauer, Guayo Velásquez, Miguel Ángel Sagone, en-tre otros. Algunas llamadas fueron infructuosas como la que se intentó con Roberto Díaz Castillo, quien reside en Antigua Guatemala.

Colofón
El sábado 14 de abril nos reunimos con Neto en su departamento de Bucareli para manifes-tarle por enésima vez nuestro cariño y reconocimiento y para compartir con él la alegría y las satisfacciones que le proporcionó el viaje. Ahí estuvimos Irma Checa, Thelma Taracena y Julio Gómez, Marilena Bustamante y Otoniel Martínez, María Nieves Nogueda y Raúl Díaz, Silvia Borbón y Rodolfo Córdova, Mario René Matute (Ximena no pudo estar por encontrarse delicada de salud), Iván González, Jorge “Coco” Flesh, Hugo Ventura y quién esto escribe. Faltaron, entre otros, Manuel Ángel Castillo y Carlos Figueroa pues estaban de viaje; Aída María Noval y Américo Saldivar, Carlos Navarrete, Oscar Manolo Farfán y Carlos López, por dificultades de último momento; Eduardo “Guayo” Ordóñez y Octavio Ixtacuy por encontrarse en Chiapas. A algunos otros, afortunadamente los menos, no pudimos localizarlos con tiempo o leyeron tarde el correo electrónico enviado.

De la reunión surgió un compromiso: Organizarnos y contribuir desde México a la unidad de la izquierda guatemalteca y a las luchas por una Guatemala independiente, justa y democrática como una manera de apoyar a que se haga realidad el planteamiento de Ernesto Capuano en pro de la construcción de un frente amplio opositor. Es un llamado que Neto ha mantenido durante años y que reconoce la necesidad ineludible de contribuir al impulso de un proyecto común por quienes queremos una Guatemala independiente y democrática.

A mi parecer, convendría tomar contacto con Raúl Molina y demás compañeros que desde los EEUU vienen desarrollando desde hace varios años la organización de los guatemaltecos ahí residentes en torno a un proyecto político con objetivos claros y concretos y un actividad y práctica consecuente que los ha llevado a sostener reuniones con diputados y representantes gubernamentales y de organizaciones políticas y sociales en EEUU y en Gua-temala; entre ellos, el apoyo oficial a los indocumentados y el logro del voto en el extranjero.

Ciudad de México, a 20 de Abril de 2007.

Gilberto Castañeda Sandoval

Adiós a Ernesto Capuano del Vecchio: Un recuento

Conocí a Neto (como lo llamábamos cariñosamente varios de nosotros) al llegar a México, a finales de 1980. Sabía de su trayectoria como viejo revolucionario y, sobre todo, de su integridad moral y política. Su fama como abogado defensor de perseguidos y desterrados de los diversos confines de nuestra América y aún de otros, como fueron los españoles republicanos, era ya una leyenda. La convivencia con él no hizo sino confirmar todo esto y agregó un dato más de gran importancia: Su enorme bondad y su profundo espíritu unitario de lucha. Ahora que la muerte nos lo arrebató, nos alienta su ejemplo y, sobre todo, nos llama a perpetuar su memoria. Por eso estas líneas que ahora escribo.


El inicio del declive
Neto nació el 20 de noviembre de 1914; murió a los 93 años. Desde siempre, excepto los achaques propios de la vejez, mostró una salud y una lucidez envidiables, que sólo lo abandonaron en los últimos días de vida. El inicio del declive fue el 22 de abril, luego de una caída en que se lastimó la cadera. Doña Irma Checa Acuña, esa mujer incansable que lo cuidó abnegadamente durante más de 12 años, buscó de inmediato apoyo (cuenta ya con 72 años y padece de las rodillas), encontrándolo con doña Francisca Quintana, otra mexicana admirable, quién la ayudó a llevar a Neto, en ambulancia, al Hospital General Balbuena. Afortunadamente, las radiografías y el diagnóstico médico dieron como resultado que no había fractura ni fisura alguna, sólo una contusión severa que le exigía de reposo absoluto.

Estuve a visitarlo el domingo 27. Le llevé $5,000 que le enviaron sus compañeros desde Canadá (Juan Fratti y Julio y Randolfo Pereira) y $3,000 que le envió Eduardo Ordóñez, desde su querida Xelajú.  Platicamos sobre mi próximo viaje a Guatemala y me pidió que saludara en su nombre a su primo hermano Juan del Vecchio y a sus amigos y compañe-ros Alfonso Bauer, Rafael Piedrasanta y Eduardo Velázquez. 

Lamentablemente, sólo pude comunicarme con Guayo Velázquez y enviarle por su medio el saludo de Neto a don Juan del Vecchio. Me quedé con la tristeza de no haber podido charlar, como en otros viajes, con Poncho y Rafita, sobre todo con el primero, que cumplió en ese momento 90 años de vida.

Regresé a México el lunes 5 de mayo por la tarde. A la media noche recibí la llamada de doña Francisca Quintana, quién me avisó que Neto había entrado en crisis a partir del domingo. Sus lamentos eran constantes –me dijo- por lo que su médico le había elevado la dosis de los analgésicos. Le ofrecí estar con él al día siguiente por la tarde.

En la mañana del nuevo día (martes 6) recibí un correo electrónico en el que Rosa Nieves Nogueda y Raúl Díaz planteaban su preocupación por el estado de Neto. Había estado con él el día anterior y lo vieron muy grave, considerando que se encontraba en fase terminal, tal como lo confirmó el desenlace de esa noche. De inmediato preparé un co-rreo electrónico dirigido a una lista de más de 120 personas que conformé cuando acompañé a Neto en su viaje a Guatemala, en 2007, para alertarlos sobre la situación, además de anexarles la comunicación de Rosa Nieves y Raúl.

La apreciación que ellos hacían me la confirmó al medio día, por teléfono, Carlos Palencia, quién estaba de vuelta en México, luego de vivir varios años en Canadá. Había ido a visitar a Neto esa mañana y la visión de su estado fue desoladora. Quedamos de vernos por la tarde en el departamento de Neto, en Bucareli 128.

Por la tarde, llegué junto con Julio Gómez, con quién hemos venido trabajando los trámites en la UNAM para la emisión del título de abogado que obtuvo Neto en 1951, así como en relación a la semblanza y la documentación de respaldo que se nos requirió para el trámite del doctorado honoris causa. Al poco rato llegó Carlos Orduña, amigo chiapaneco de Neto desde mediados de los años 60. Los tres comprobamos la  gravedad de su estado, sin embargo, abrigábamos la esperanza de que fuera una crisis pasajera. Como a las siete de la tarde dejamos el departamento; Carlos Palencia llegó un poco después.

Su muerte y sepelio
Cerca de las ocho y media de la noche recibí una llamada de Carlos Palencia. Estaba muy preocupado y me pidió que ubicara alguna enfermera que pudiera apoyar a doña Irma en el cuidado de Neto, pues éste ya no mostraba fuerza alguna. Unos treinta minutos después me comuniqué por teléfono para darle a doña Irma los datos de la enfermera que había localizado; apenas la saludé, la voz se le quebró en un llanto desgarrador: Ne-to había muerto en sus brazos y los de Carlos hacía unos minutos; al parecer, su corazón ya no soportó la carga que le significaba la dificultad que tenía Neto para respirar.

Salí de inmediato hacia Bucareli, para hacerles acompañía. En el camino llamé a varios amigos para darles la triste noticia. En casa, Regina nos apoyaba con otras muchas llamadas. Al llegar al departamento me encontré en la puerta a tres policías; me pidieron que algún familiar saliera a darles datos del recién fallecido. En el departamento me encontré, acompañando a doña Irma y a Carlos, a varios vecinos; uno de ellos, el adminis-trador del condominio conducía las primeras gestiones. Lo más urgente era obtener el acta de defunción y evitar así la presión de los policías y la eventual intervención del Ministerio Público, lo que habría alargado y hecho más difícil todo el proceso, además de lo doloroso que ya era.

Poco a poco fueron llegando otros amigos (Rosa Nieves y Raúl, Carlos Orduña, Julio Gómez, Ana María Gomar, Marylena Bustamante y Otoniel García) y varios parientes de doña Irma. Rosa Nieves y Raúl se hicieron cargo de los trámites más urgentes. Finalmente, llegó el médico y extendió el acta de defunción y poco después el personal que traslada-ron el cuerpo a la funeraria J. García López, en la esquina de las calles General Prim y Versalles, a pocas cuadras de la casa de Neto.

A la mañana siguiente (miércoles 7), pese a mi propósito de trasladarme cuanto antes a la funeraria, no pude hacerlo sino ya cerca del medio día. Me retuvo la necesidad de contestar la enorme cantidad de correos electrónicos recibidos, al menos los más urgentes, y atender las múltiples llamadas telefónicas que no cesaban de llegar. Pero, sobre todo, había que buscar una solución al problema que se nos planteaba para poder cumplir los trámites requeridos, en especial, respecto al deseo de Neto de que se le cre-mara para que sus cenizas sean trasladadas después a Guatemala. Conforme a la legislación mexicana, era necesario que un familiar cercano hiciera la solicitud al juez del Registro Civil del Distrito Federal para que éste autorizara el procedimiento. Doña Irma con-taba con una Carta Poder, que Neto le había otorgado en agosto de 2007, autorizándola a tramitar la cremación, pero, no se le daba validez para el trámite referido.

Llamé a Guayo Velázquez a Guatemala para que buscara a don Juan del Vecchio para que firmara la solicitud. Lamentablemente –esto lo supe después– se requería que ésta llegara firmada en original, por lo que su envío por fax u otro medio electrónico no era suficiente. Así, las cosas, finalmente los que prosperaron fueron los trámites locales, que se iniciaron en paralelo al de Guatemala. Desde temprano, por la mañana, Manuel Ángel Castillo tomó contacto con la Embajada de Guatemala para saber si podían apoyar en el trámite y con Georgina Maza, del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en México, quién a su vez se comunicó con el juez del Registro Civil y con el cónsul guatemalteco, quién ofreció apoyar en el trámite. Así, al filo de la tarde, acom-pañé a doña Irma al Consulado y serví de testigo de que ella cuidaba de Neto desde, por lo menos, 1996.

El primer secretario y cónsul guatemalteco, Jorge Figueroa, nos recibió a pesar de que ya no eran horas de oficina, por lo que el documento que elaboró personalmente ya no pudo ser presentado al juez, sino hasta la mañana del día siguiente. Además, hubo que re-hacerlo a temprana hora ese día para corregir un error en el nombre de la funeraria; en esta oportunidad nos atendió, igualmente amable, el tercer secretario, Héctor Xipac, quién nos manifestó el interés que le había despertado conocer la trayectoria de un hombre como el Lic. Capuano. Así las cosas, la cremación se realizó a las dos y media de la tarde de ese jueves 8 de mayo.

Doña Irma recibió las cenizas en una urna de madera color caoba que colocó amorosamente sobre el piano que antes tocara doña Carmelita. A su lado colocó las banderas de Guatemala y México, junto con la hermosa foto de Neto que tomara Mauro Calanchina cuando el viaje a Guatemala de 2007. En ella, ese entrañable compañero logró plasmar la personalidad que caracterizó a Neto desde siempre: La mirada diáfana y bondadosa; la sonrisa leve y profunda; junto a él, varios claveles, esa flor distintiva de las luchas de los guatemaltecos por la justicia y la libertad; como fondo, la bandera roja de los comunistas, con la hoz y el martillo, símbolos todos que sintetizan la casusa a la que Neto dedicó, inclaudicable, toda su vida.

Lo nuevo por venir
El mayor número de asistentes a la funeraria se dio el miércoles 7. La Sala 4 tenía capacidad para 60 personas y en ocasiones no había mayor espacio para caminar. Muchos de nosotros no nos veíamos desde hacía ya bastante tiempo. En otros casos, parecía que el tiempo se había alargado infinitamente; hacía escasas horas que nos habíamos visto, pero, parecía que habían pasado años.

En ese trajín, una idea empezó a abrirse paso entre varios de nosotros: Había que seguir insistiendo en el doctorado honoris causas y, sobre todo, había que contribuir desde México, como seguramente lo harán otros compañeros desde Guatemala y otros países, a mantener viva la memoria y el ejemplo de vida de Neto. Sin duda, este podrá ser un aporte significativo para las nuevas generaciones y las luchas que todavía se libran y habrá de seguirse librando en Guatemala en tanto no se alcance una democracia efectiva y no se logre la libertad y la justicia que tanto necesitamos.

Finalmente, el domingo 18 de mayo, visitamos a doña Irma todos los ahí reunidos –excepto Thelma Gómez y Carlos y Julio Palencia que se excusaron– para expresarle nuestro apoyo y reconocimiento y para entregarle la carta firmada el domingo anterior, a la que se sumaron Sandra Farfán y Alicia Arias ahí presentes. Fue un momento emotivo. Doña Irma nos agradeció nuestra solidaridad y nos afirmó que aunque su madrina Carmelina no se lo hubiese pedido, habría permanecido al cuidado de Neto, pues lo quería como al padre que perdió a los siete años. Al final, antes de retirarnos, nos pidió que nos  tomáramos una foto todo el grupo, teniendo de fondo el piano donde había colocado la urna con sus cenizas, la foto de Mauro Calanchina y las banderas de Guatemala y México. Fue una hermosa manera de dar término a un largo adiós al entrañable amigo y compañero Ernesto Capuano del Vecchio e iniciar una nueva ruta, acompañando siempre a Neto en su largo camino hacia el logro de la unidad de los guatemaltecos en sus luchas.

Gilberto Castañeda
21 de Mayo de 2008 Ciudad de México