Nunca conocí a un hombre más inmune a las vanidades y más reacio a los honores. Ni tampoco más desinteresado con respecto a los bienes materiales.
En una época en que el apego a los valores solidarios y la ética de la convicción a menudo se olvidan la figura de Ernesto Capuano del Vecchio se engrandece y nos deja un ejemplo avasallador. Carlos Figueroa Ibarra
Fotos Encontradas en el Archivo de Ernesto Capuano (1era parte)